Consideraciones Fiscales que el Trader no debe olvidar en su operativa de Traiding

Fiscalidad

¿Por qué si en todos los negocios vemos normal el pago de impuestos, cuesta tanto aceptar que los rendimientos sobre nuestras inversiones también estén sujetos a retención?

Nadie cuestiona tanto otras tributaciones en la declaración de la renta de cada año.

Más allá de las clasificaciones, casi nadie se plantea el Trading como una profesión, como un trabajo, y en definitiva como un Negocio.

El planteamiento que hacemos desde El Viaje del Trader, dándole al Trading la categoría de Negocio (con su cuenta de resultados asociada), considera los aspectos fiscales y tributarios normales en el día a día del Trader. Estos forman parte del ecosistema, y como tales proponemos que sus partidas sean tenidas en cuenta, con transparencia y naturalidad.

El objetivo que perseguimos en este apartado de Fiscalidad es triple:

  • Por un lado, resumir las consideraciones fiscales, a muy alto nivel, que deben tenerse en cuenta cada año y que se irán actualizando en el tiempo, según vaya cambiando la legislación que grava las inversiones en valores.
  • Por otro, señalar que El Viaje del Trader quiere proponer acciones formativas de terceros que incorporen la Fiscalidad en sus programas.
  • Por último, y dentro de la función que El Viaje del Trader desarrolla como prescriptor, poner a tu disposición un grupo de Asesores Fiscales, entre nuestros Partners de referencia. A través de esta Alianza, nuestras respectivas comunidades de clientes, pueden beneficiarse de nuestras sinergias, en la prestación de los servicios que ofrecemos.

Fiscalidad derivada de la Operativa con Valores


Cada año debemos rendir cuentas al fisco, presentando el resultado de ingresos totales, gastos deducibles, plusvalías, pérdidas, rendimientos, aportaciones, donaciones, etc.

En ese contexto, conviene tener claras las obligaciones tributarias relativas a los rendimientos de las acciones u otros instrumentos financieros, que la Agencia Tributaria exige.

En primer lugar, hemos de aclarar que el beneficio o la pérdida asociada a la operativa con Acciones puede tener diferentes orígenes. Las plusvalías o minusvalías asociadas al cierre de una posición (i.e. diferencia entre  los precios de compra y venta, independientemente del orden), el cobro de dividendos (reparto de los beneficios entre los inversores),  los derechos de suscripción preferente (suscripción de títulos antes de ser adquiridos por otros, con objeto de preservar la proporción entre los accionistas), o incluso la disminución de la capitalización (y consiguiente devolución a los accionistas).

Las pérdidas y ganancias asociadas a una operativa de trading, en general, forman parte de la renta del ahorro, aunque tanto las plusvalías como minusvalías financieras generadas en menos de un año han cambiado de clasificación recientemente, pasando a formar parte de la base general del IRPF.

Queremos señalar también, que el caso de los Fondos de inversión es más atractivo que el de las acciones, desde un punto de vista tributario, por tener más margen de maniobra para rendir cuentas.


Plusvalías


Como todos sabemos, la plusvalía de una operación se calcula restando el precio de compra al precio de venta. Al precio de compra le sumaremos todos los gastos y comisiones de la operación, y del mismo modo, al precio de venta le restaremos los gastos y comisiones.

El sistema que aplica la Agencia Tributaria para gravar las plusvalías es el denominado FIFO. Si se han realizado varias compras/ventas de un valor a diferentes precios, fiscalmente se considera que se está vendiendo, siempre en primer lugar, el más antiguo.

En la última reforma fiscal, se opto por penalizar al inversor que realice la venta de sus valores en el mismo año en que fueron comprados, y por tanto se penaliza a toda la comunidad de scalpers, daytraders y swing-traders. Concretamente en ese caso, y desde 2013, las potenciales ganancias pasan a formar parte de la base imponible general del IRPF junto con los rendimientos del trabajo y aplicando la escala progresiva (entre el 24% y el 42%), en lugar de en la base de ahorro (donde se tiene: hasta 6.000€  21%, entre 6.000 y  24.000  25% y a partir de ahí un 27%).

Esto no es así en todos los países. Cuesta entender que el tratamiento de las operaciones bursátiles sea el mismo que el derivado de los premios obtenidos en juegos, salvo que se realicen inversiones superiores a un año. Esto sólo favorece a las grandes fortunas e instituciones que pueden permitirse modelos con menor riesgo en el tiempo, pero no al Trader de a pie, que quiere legalmente hacer del Trading su profesión, y menos aún al inversor a tiempo parcial que compagina la actividad del trading con otra remuneración en su trabajo habitual. Aunque también es cierto que se ha ganado plazo de compensación en ese caso, como veremos después.


Las Pérdidas y su Compensación


Existe una regla, conocida por el nombre “de los 2 meses” o “antiaplicación”, dirigida a evitar que se puedan compensar pérdidas en varios ejercicios, cuando las acciones o fondos de inversión (“valores homogéneos” dice la normativa del IRPF) son adquiridos en los dos meses previos o posteriores. De este modo se evita el truco de vender acciones o fondos que acumulen pérdidas en los últimos días del ejercicio, y volver a comprarlas pasados unos días.

Ese plazo de 2 meses aplica del mismo modo para los fondos de inversión, mientras no tiene efecto sobre divisas, opciones, futuros y CFDs, al no tener la consideración de valores.

Como decíamos anteriormente, las ganancias y las pérdidas forman parte de la renta del ahorro, pudiéndose compensar sólo entre sí.

Cuando el saldo es negativo, este se puede compensar en los 4 años siguientes. Por ello, a veces es recomendable vender con beneficio si se tienen pérdidas pendientes de compensar de hace 4 años, pues en tal caso, este será el último año (del más antiguo de los cuatro anteriores) que se podrán compensar.

Todo lo dicho hasta aquí, en este apartado, aplica a minusvalías generadas por operaciones de más de un año (se pueden compensar con plusvalías de más de un año, con la consideración de la regla de los 2 meses).

Además, cuando las pérdidas corresponden a transacciones de menos de un año, se podrán compensar con plusvalías que se generen en menos de un año, y si el saldo sigue siendo negativo, también se pueden compensar con rendimientos de la base imponible general (rendimientos de trabajo, etc) con un límite del 10% de otras rentas positivas de la base general del mismo año. Si aún así, el saldo siguiese siendo negativo, se puede seguir compensando en los 4 años siguientes.


Variación Patrimonial


Para poder compensar una variación en el patrimonio, se precisa de una alteración en el mismo y que ésta suponga un cambio en el valor de los bienes. Por tanto, las revalorizaciones o devaluaciones latentes (mientras tenemos las posiciones abiertas) no producen ni ganancias, ni pérdidas, siendo necesario cerrar las posiciones previamente.


Dividendos


Los dividendos tributan también en la base imponible del ahorro, en los tramos establecidos (con exenciones hasta cierta cantidad y para algunos casos).

Cuando los dividendos han sido cobrados en otra divisa, se deberá aplicar el tipo de cambio del día en que fueran cobrados.


Personas Físicas vs Jurídicas


Las principales diferencias se encuentran en los siguientes puntos:

  • Escalas aplicables
  • Tratamiento de las ganancias y las pérdidas en transacciones de menos de un año.
  • Modo en el que se lleva a cabo la compensación.
  • Plazo para compensar pérdidas.
  • Exenciones en dividendos.

Ambas opciones tienen ventajas e inconvenientes respecto a la otra.


DayTrading y SwingTrading


Las pérdidas pueden compensarse sólo con ganancias de valores homogéneos que no volvamos a comprar en dos meses.

Las ganancias o pérdidas patrimoniales por transacciones intradía forman parte de la renta general, y no de la del ahorro. Por tanto, tributarán según las escalas general del impuesto, y no a los tipos limitados de la renta del ahorro, aplicando la compensación del 10% (en el propio ejercicio y los 4 años siguientes) comentada anteriormente, en caso de pérdidas en el ejercicio.


Otras Consideraciones Importantes


  1. Es fundamental leer “la obligación de informar acerca de cuentas en entidades financieras situadas en el extranjero” del Real Decreto 1558/2012, para determinar qué caso nos corresponde.
  2. Cuando una cuenta tenga dos titulares, se asignará a efectos tributarios el 50% a cada uno, con independencia de quién gestione la cuenta o quién lleve a cabo las transacciones.
  3. Cuando las acciones hayan sido adquiridas por herencia, su valor de adquisición, a efectos tributarios, será el que fije el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Consulta nuestro Catálogo de Servicios para conocer nuestra aportación en este terreno.